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EZ Analytics: La evolución del acarreo

Jonathan Bachman/Getty Images

Fotografía: Jonathan Bachman/Getty Images

La NFL es una liga cada vez mas aerea.  Semana a semana, periodistas repiten dicha frase en lo que es la previa de cada encuentro. Sin embargo, jugadores como D.Henry, D.Cook o N.Chubb nos dan una impresión distinta. ¿Cuánto hay de cierto en esto?¿Es efectivamente la NFL una liga cada vez menos terrestre?. 

Para responder estas preguntas vamos a estudiar más de veinte años de historia, analizando la evolución del juego terrestre. Tomaremos el promedio de acarreo de cada equipo, y a partir de esto conoceremos el promedio general de cada temporada. Para esto último, utilizaremos el concepto de early down pass. Si bien ya fue utilizado en notas anteriores, no fue explicado detalladamente. 

El early down pass es un concepto que se utiliza para describir una situación particular del juego, que si bien puede verse modificada por criterios subjetivos, tiene como fin caracterizar un contexto neutral del mismo. A partir de ello, podemos conocer la distribuciones de las jugadas, o el perfil ofensivo de cada equipo, evitando cualquier sesgo posible. Por ejemplo, atacar a una prevent defense, o correr para solo quemar el reloj. 

De esta manera y en esta oportunidad tomaremos un criterio bastante conservador. Nos limitaremos a estudiar los 1eros y 2dos downs, evitaremos los dos últimos? minutos de cada cuarto, y además, ajustaremos la probabilidad de una victoria a un rango entre el 20% y 80%. Por último, y como aclaración, únicamente tomaremos los datos de la temporada regular.  

En primer lugar estudiemos cómo se comportó el ataque terrestre temporada a temporada. Esto se puede ver en el gráfico 1. Indefectiblemente, a partir del año 2003, y más allá de la temporada 2017, la caída es sorprendente.  En números, desde el 2003, se acumula ya una caída del 12% en la propensión a correr en 1ers y 2do downs.  Esto mismo, representa un descenso del 0,7% anual. Pero lo más sorprendente del gráfico, es que además de encontrarnos en el techo del juego aéreo, dicha tendencia no muestra algún indicio de cambiar.

En segundo lugar podemos desagregar y estudiar detalladamente cada temporada. Si analizamos el gráfico 2, podemos observar lo siguiente. 

Los equipos que más pasan, (aquellos que se encuentran en la parte inferior del gráfico) corren menos o igual que lo que hacían las ofensivas hace más de una década. Sin embargo, no son ellos los que modifican significativamente el promedio, son paradójicamente los que más corren. Si miramos a partir de la temporada 2013, inclusive, notamos que los equipos que más corren en estas últimas temporadas, lo hacen a un nivel mucho menor de lo que lo hacían las ofensivas hace casi una década. Solo hace falta ver a los Titans en la temporada 2020 o 2016, o a los Cowboys en 2014 y compararlo con los Chiefs en la temporada 2012 y 2008. 

A partir de esto podemos obtener la primera conclusión. Efectivamente se está corriendo menos en la liga. Pero este descenso se acelera significativamente a partir del año 2013, cuando abruptamente las ofensivas que más corren diversificaron su plan ofensivo hacia un plan mas aereo. 

La siguiente pregunta a contestar es si el abrupto descenso se repite en todas zonas del campo. Para ello, vamos a dividir el campo de juego en cuatro partes, y vamos a tomar el promedio de algunas temporadas. 

Si comparamos el gráfico 3 podemos notar otros puntos interesantes. En primer lugar notamos una caída definida del promedio del acarreo en las primeras 25 yardas del campo “[100-75]”.  Más notable es el hecho, que los primeros seis años de la caída es mínima. Sin embargo, la última década, se situó para las tres muestras por debajo del 50%.  

En segundo lugar, podemos notar que a excepción de la temporada 2017, la tendencia muestra que el rango “[75-50]”, en promedio es la zona del campo en la que menos se corre el ovoide. Aquí, vemos una caída acentuada en solo dos temporadas, la 2009 y 2020, mientras que el descenso es un poco menor para las temporadas 2003 y 2014. 

En tercer lugar, una vez avanzada la mitad del campo de juego, la tendencia se revierte y se comienza a correr más. Si bien esto puede ya notar sobre el rango “[50-25]”, lo más notable sucede en las últimas 25 yardas del campo o más bien dentro de la redzone. Primero, en todas las muestras tomadas, en dicho rango se corrió más de lo que se pasó. Esto puede verse sobre el eje izquierdo, dado que todas las “rectas” superan el 50%. Segundo, es que a pesar que la temporada 2020 sea la que menos se haya corrido hasta el momento, esto no se representa en la redzone. Aquí, el promedio de la temporada 2020 se encuentra por encima de la temporada 2014, y 2017.

En este punto podemos obtener una segunda conclusión. Y no es nada más ni nada menos, que si bien la caída en el acarreo parece ser general, no siempre se representa en todas las zonas del campo, principalmente en la redzone. Además, podemos concluir, que si bien se corre menos, la distribución del acarreo sobre el campo del juego sigue constante. En especial, superando la mitad del campo de juego. 

Ahora bien, se estarán preguntando que sucede en las 3ras oportunidades. Bueno, es simple. Se está corriendo más. Si no me creen, vean el gráfico 4. 

Lo cierto es que si bien se está corriendo más, la relación es variable temporada a temporada, con la presencia de muchos picos en las últimas seasons. Esta tendencia se acentúa durante los últimos 7 años, a pesar de que notamos una concreta caída desde el año 2007. Para un análisis más detallado vamos a desagregar cada temporada en situaciones de 3er down específicas. En este caso, de corto, medio y largo yardaje

En este último gráfico, podemos observar que el comportamiento más importante se corresponde a situaciones de poco yardaje, más específicamente entre las terceras oportunidades que acumulan hasta dos yardas (3&2). Más detalladamente, se estudia que en esta situación, se suele correr casi el 60% de las oportunidades, pero también se remarca una variabilidad mucho más detallada que en situaciones de más yardaje. 

Esto último se puede deber , a como se muestra en el próximo gráfico,  que en las últimas  temporadas, aumentó la cantidad de terceras oportunidades de poco yardaje, incentivando el acarreo para obtener sucesivos 1&10.

Como conclusión final, la NFL es significativamente una liga cada vez mas aérea. Por el momento, es difícil poder refutar tal idea. Pero aun así, no hay que dejar de lado que el acarreo sigue siendo evidentemente una parte fundamental del juego, y que más allá de cualquier tendencia sigue dominando en aspectos específicos del juego. Como son las 3eras oportunidades de poco yardaje, 3&1 y 3&2 por ejemplo, o la redzone.

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