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EZ Legends: Beastquake

“The crowd is silent now, as opposed to when the Saints have the ball”. Esas fueron las palabras de Tom Hammond al comenzar su relato del Beastquake.

El partido

8 de enero de 2011, Seattle, Washington. Los Seahawks (7-9) eran el primer equipo en la historia (sin contar la reducida temporada de 1982) en clasificar a los Playoffs con récord negativo. Como campeones divisionales, les correspondía hacer de locales en un juego de postemporada y recibían a los Saints (11-5), campeones defensores del Super Bowl.

Los Seahawks eran un equipo en reconstrucción, habían ganado 4 y 5 partidos en 2008 y 2009 respectivamente y parecían no encontrar el rumbo. Tras la salida de Mike Holmgren en 2007 y la destitución de Jim Mora en 2009, Pete Carroll llegaba para encauzar el barco.
No tendría mucho éxito en su primera temporada, Seattle terminaba el 2010 como la ofensiva #28 y la defensa #27 en yardaje de la liga. Sin embargo, una marca de 7-9 en una de las peores divisiones de la historia era suficiente para conseguir el título divisional.

Los Saints, por su parte, venían de vencer 31-17 a los Colts en el Super Bowl XLIV y parecían bien encaminados a defender la corona. Con la cuarta mejor defensiva de la liga y la sexta mejor ofensiva lograban terminar 11-5 en una división que incluyó 3 equipos con 10 victorias o más. A pesar de tener un mejor registro que 2 campeones divisionales, el reglamento de la NFL marcaba que debían visitar a Seattle en la Wildcard Round, equipo al que ya habían vencido en New Orleans por 34-19 en la semana 11.

El legendario Stiff Arm a Tracy Porter durante el «Beastquake».
Foto: Mike Nelson/USA TODAY Sports

“Beastmode”

Selección de primera ronda en 2007 y Pro-Bowler en 2008, Marshawn Lynch sufrió un esguince de tobillo en el primer partido de la pretemporada 2010 de los Bills contra los Washington Redskins y se esperaba que estuviera fuera por tres o cuatro semanas. Fue titular en tres juegos para los Bills antes de ser tradeado a los Seahawks el 5 de octubre por una selección de cuarta ronda en el Draft de 2011 y una selección condicional en el Draft de 2012.

Los Seahawks necesitaban desesperadamente de la ayuda de Lynch ya que en toda la temporada 2010 no tuvieron un solo corredor que superara las 100 yardas en un partido. El impacto de Marshawn sería inmediato y en su primer juego con el equipo lograba una anotación para obtener una ajustada victoria 23-20 ante los Bears. El 5 de diciembre lograba 3 anotaciones ante los Panthers.  

Marshawn Lynch fue la selección general número 12 del Draft de 2007 por los Buffalo Bills.
Foto: John David Mercer-USA TODAY Sports

La jugada

Restaban 3:37 en el reloj y los Seahawks lideraban 34-30 a los Saints, 2&10 en la yarda 33 de Seattle. La jugada? 17-Power. Matt Hasselbeck tomó el snap, giró y se la entregó a Marshawn Lynch. “Beastmode” corrió hacia al centro, rebotó contra 2 linieros de New Orleans y, a pura potencia, siguió adelante solo para encontrarse con Ayodele y Sharper, que intentaron tacklearlo juntos sin éxito alguno. Llegó el momento de ayudar para Jabari Greer, cuyas manos se deslizaron por las piernas de Lynch como si unas estuvieran enjabonadas y las otras untadas en manteca. Al rescate fue entonces el otro esquinero, Tracy Porter, solo para ser revoleado por el aire con la misma facilidad con la que un padre revolea a su hijo jugando en la pileta. Para ese momento Alex Brown volvió desde la línea defensiva solo para ser fácilmente rechazado por otro Stiff Arm. Roman Harper era el único hombre que todavía podía interponerse entre Lynch y la gloria, pero un gran bloqueo de Polumbus le permitía a Lynch esquivarlo con facilidad. Salto hacia la endzone, media vuelta en el aire, Touchdown.

Beastquake

John Vidale, director de la Pacific Northwest Seismic Network de la Universidad de Washington estaba trabajando en el laboratorio cuando le informaron que había una jugada que tenía que ver. Fue a YouTube, vio la corrida de Marshawn y le sorprendió el volumen tanto como la duración de los gritos de la gente. Dado que le pareció que todo estaba temblando, decidió ir a ver si algún sismógrafo había detectado algo. Casualmente, uno de los sismómetros permanentes de la PNSN estaba ubicado a una cuadra del estadio. Y, efectivamente, registró un pico inconfundible precisamente en el momento de la jugada. La euforia generalizada que ocasionó el acarreo de 67 yardas de Lynch alcanzó una aceleración máxima de aproximadamente 1/20000 de G y un movimiento máximo de 1/100 de milímetro, registrándose como un terremoto de magnitud 2 altamente localizado.

El «Beastquake» reflejado en el sismógrafo
Pacific Northwest Seismic Network

Esto no solo sirvió como una gran historia y otra de las tantas pruebas sobre la pasión con la que la fanaticada de Seattle vive los partidos de su equipo, sino que además hizo su aporte científico. El fervor por el “Beastquake” ayudó mucho a concientizar a la población de la ciudad sobre los sismos, el mismo Marshawn Lynch se ofreció para hacer anuncios de servicio público para la PNSN e incluso se instalaron 3 nuevos sismómetros en el estadio.

El legado

El «Beastquake» pasó a ser la más destacada en la historia del deporte de Seattle y una de las más reconocidas en la historia de la NFL, tan así que fue seleccionada como la decimotercera jugada más grande de la historia por la NFL.

Marshawn Lynch tendría una legendaria carrera en Seattle, siendo seleccionado a 4 Pro Bowls, 2 equipos All-Pro, al equipo de la década 2010s de la NFL y liderando a la liga en Touchdowns terrestres en 2 ocasiones. Por supuesto, la frutilla del postre fue el Super Bowl XLVIII. Jugó en el equipo hasta retirarse en 2015 para luego volver a la actividad, pasar 2 temporadas con los Raiders y luego volver a Seattle en 2019. Su actividad en la NFL es, al día de hoy, una incógnita, pero su leyenda está solidificada para siempre.  

Imagen de portada: Otto Greule Jr/Getty Images

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