NFL

Las mil y una noches de Russell Wilson

En los días posteriores al Super Bowl ha comenzado una novela que podría durar toda la offseason. Sus críticas a su línea ofensiva y su pedido por mayor participación en decisiones directivas llaman la atención por múltiples razones que debemos analizar.

La novela

El 9 de febrero Jason La Canfora, periodista de CBS, reportó que “el campamento de Russell Wilson se ha vuelto cada vez más frustrado por la incapacidad de los Seahawks de proteger al 8 veces Pro Bowler.” Esta historia resonó en la prensa por la conocida cercanía de La Canfora con el susodicho campamento, particularmente con Mark Rodgers, el agente de Wilson.
Ese mismo día, Russell Wilson concede una entrevista al “The Dan Patrick Show”. En la misma manifiesta estar frustrado con la cantidad de veces que es capturado y su deseo por tener un mayor peso en la mesa dirigencial.

Esto genera sorpresa básicamente por la personalidad de Russell Wilson y la forma en la que se ha comportado públicamente durante toda su carrera. Un jugador que siempre parece tener la respuesta perfecta, en otras palabras la “más políticamente correcta”. En primer lugar nunca se lo había escuchado asignar culpa a sus compañeros de semejante manera. En segundo lugar, en aquella famosa nota de Sports Illustrated en la que algunos excompañeros criticaban a Wilson, lo caracterizaban como mascota de los coaches y de la dirigencia. Esta semana no vimos nada de todo eso.

Wilson también le dijo a Dan Patrick que le gustaría ser un Seahawk por toda su carrera y se mostró realmente incomodo ante las repreguntas. Además, cerró la entrevista con su característico “Go Hawks”. Sin embargo, muchos miembros de la prensa (algunos omitiendo estos detalles) decidieron empezar a hablar de una posible salida de Seattle. Afirmando que Wilson es injustamente tratado y que no se lo rodea como merece.
Lo cierto es que, ante los modos tan poco característicos de Wilson, surge el interrogante de cuál es su objetivo al hacer estas declaraciones y desde dónde vienen.      

Mark Rodgers y Russell Wilson en San Diego, noviembre de 2013. Foto cortesía de Mark Rodgers obtenida de The Seattle Times.

Los antecedentes

Son varias las razones por las que llama la atención el momento, particularmente la temporada, en el que Wilson decide hacer públicos estos reclamos.

  1. La línea ofensiva no fue mala
    En 2020 la línea ofensiva de Seattle fue calificada como la número 16 de la NFL en cuanto a pass-blocking según Pro Football Focus. No es gran cosa, pero es la mejor calificación que PFF le ha dado a la misma en toda la carrera de Russell Wilson. ESPN por su parte la califica aún mejor, según su métrica de Pass Block Win Rate, Seattle tuvo a la novena mejor línea ofensiva de la liga. Además, con un promedio de 2,97 segundos, Wilson fue el cuarto mariscal que más tiempo demoró en lanzar sus pases en la NFL.
    Definitivamente se puede mejorar y Russell Wilson está en todo su derecho a reclamar por mejor protección, pero contrasta mucho con su silencio tras la temporada 2016, donde PFF calificó a su línea como la peor de la liga y las contrataciones realizadas aquel año fueron catastróficas. O básicamente cualquier otro año.
  2. A Wilson nunca le faltó atención
    Podemos remontarnos a los orígenes de su carrera, con aquel famoso trade por Percy Harvin, equipos en los que además tenía a Doug Baldwin, Golden Tate y Jermaine Kearse. Más adelante nos encontramos también con el costoso trade por Jimmy Graham. No conformes con esto, podemos meternos en la línea ofensiva y ver también el trade por Duane Brown, a quien Wilson reconoce haber pedido. O podemos ver que entre 2012 y 2017 los Seahawks fueron el equipo que más draft picks alocaron en la línea ofensiva en toda la NFL con 12, y como draftearon 15 linieros desde la llegada de Wilson al equipo.

    Llegando particularmente a esta temporada, podemos ver como se cumplieron 2 deseos explícitos de Wilson al contratar a Greg Olsen y Josh Gordon, dos decisiones que en retrospectiva solo pueden ser juzgadas como un fracaso. También vale mencionar a Brandon Shell, agente libre cuya relación precio-rendimiento podría calificarlo como el mejor agente libre de los Seahawks en los últimos años. A todo esto se le suman dos detalles importantes. El primero siendo que tuvo esta temporada a uno de los 3 mejores dúos de WRs en la NFL. El segundo es que según el ya mencionado “campamento” de Wilson se contrató a un Offensive Coordinator de su gusto. El mismo Wilson ha declarado estar contento y ansioso por trabajar con él.

    Es cierto que se podría haber hecho más como es cierto que en 6 de los últimos 7 años han sido uno de los 7 equipos que menos espacio salarial destinaron a la línea ofensiva, pero esfuerzos por rodear a Wilson no faltaron.   
  3. Los Sacks
    PFF distingue entre los Sacks que pueden ser adjudicados a la línea ofensiva y aquellos que son únicamente responsabilidad del QB. Para esto observan si un QB abandona un pocket limpio, si no se deshace del balón en situaciones obvias, si se pone a si mismo bajo presión, etcétera. Esta temporada Wilson fue capturado un total de 46 veces y PFF le adjudica 14 únicamente a él (30%). Este número ha sido alto durante toda su carrera y en los últimos años solo ha ido aumentando.
  4. Let Russ Cook
    A Russell Wilson se le dio esta temporada el total control de las riendas de la ofensiva. Durante las primeras semanas de la temporada Seattle era el equipo que con mayor frecuencia llamaba jugadas de pase en situaciones neutrales (1er y 2do Down sin gran distancia en el marcador) en toda la NFL. Terminaron la temporada en el top-10 en esta categoría.
Tabla ilustrativa del porcentaje de capturas por el cual Wilson es responsable en su carrera (incluye postemporada). Fuente: PFF

El rendimiento de Russell Wilson

El comienzo de la temporada 2020 fue simplemente perfecto para el mariscal de los Seahawks. Rompió el record de la NFL para más pases de touchdown tras los 3 primeros partidos de una temporada (14). Incluso llegó a igualar el record tras 6 partidos jugados con 22 pases de anotación y parecía ser el candidato unánime para MVP. Sin embargo llegaron los problemas, entre las semanas 7 y 10 supo tirar 7 intercepciones en 4 juegos. Esto marcaría el principio del fin. Serían 2 temporadas en una para Wilson, con la primera siendo digna de MVP y la segunda por debajo del promedio de la NFL.  

De acuerdo con las analytics, Wilson ha sido uno de los peores QBs de la liga de semana 10 en adelante.

Russell Wilson 2020Pass YardsTDsINTsCompletion %
Weeks 1-8254128871%
Weeks 9-17184514663,9%
Todas las estadísticas muestran un pronunciado declive en el rendimiento de Wilson en la segunda mitad de la temporada.

Sin embargo, al ver todas estas estadísticas, surgen varias cosas interesantes para destacar:
La primera de ellas es que esto no es algo nuevo. En los primeros 6 partidos de la temporada 2019 totalizó 14 anotaciones (17 contando Rushing TDs) y 0 intercepciones. A esto se le suma un Passer rating por encima de 100 en los 6 partidos, con 5 de ellos arriba de 114.
Mientras tanto, en los últimos 7 partidos tuvo solo 9 Touchdowns totales, 4 intercepciones y un único partido con rating arriba de 100.

Otro dato interesante es que sus 2 peores temporadas según NY/A (Yardas Netas por Intento) llegaron en dos de los 3 años que pasó la pelota con mayor frecuencia en primer y segundo down en los primeros 28 minutos de juego (2020 y 2017).

Sea como sea, es una realidad que el nivel de Wilson esta temporada fue cayendo cada semana, concluyendo con un horrendo partido de Playoffs. Y esto no se debió únicamente a sus compañeros. Es cierto que hubo un bajón en la línea ofensiva, pero la defensa aumentó el nivel drásticamente. Simplemente en la segunda mitad de la temporada Seattle enfrentó defensas muy superiores a las de la primera mitad, que encontraron la respuesta a su ofensiva y los Seahawks simplemente no supieron ajustar.

Russell Wilson jugó objetivamente mal en muchos partidos, fallando pases fáciles, omitiendo checkdowns y errando en las lecturas más básicas.     Creo que llega un momento en el que es necesario admitir que si bien Wilson es indiscutiblemente un QB top-4 en la liga y merece cada centavo de su sueldo (y tal vez más) es un QB con muchos errores que no son responsabilidad que nadie más que de él.
No confía en sus lecturas, o no lee en absoluto; Sostiene la pelota por demasiado tiempo; Comete fumbles en snaps; Se pone a sí mismo bajo presión; Gira 20 yardas hacia el backfield y recibe sacks; lanza intercepciones inexplicables en las que aparenta no tener noción alguna de la jugada.

1st&10 en la yarda 42, 1:13 por jugar en el tercer cuarto del encuentro contra los Giants. La jugada terminó en Sack.

No cabe duda alguna de que se podrían hacer más y mejores cosas para rodearlo, pero es hora de reconocer que si esta temporada no terminó como los fanáticos de Seattle esperaban, uno de los principales responsables de que eso sucediera es Russell Wilson. Y quédense tranquilos, se queda en Seattle.   

Imagen de portada: Kevin C. Cox/Getty Images

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