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Los Patriots esquivan un balazo en Houston.

A pesar de encarar la semana con el mismo récord, el partido parecía presentarse sencillo para New England. Ya que solo el poste les había impedido hacerse con el partido ante el campeón vigente, y la única victoria de los Texans provenía del enfrentamiento contra Jaguars, equipo que no ha podido ganar ni un partido en lo que va de competición. Sin embargo no fue nada más lejos de la realidad, los de Foxborough se terminaron llevando la victoria por 25-22 en el último minuto y por momentos llegaron a parecer hasta rendidos.

Resumen del partido

Houston arrancó con la posesión, y no perdonó. Pegaron primero con el drive más largo de la franquicia en 10 años, dónde consumieron más de 10 minutos de reloj. New England contestaría inmediatamente con un drive que terminaría con un touchdown de Damien Harris en formación wildcat. Gran sorpresa nos volveríamos a llevar al ver que en el siguiente drive los Texans volverían a anotar tras un error garrafal de Devin McCourty. Cuando parecía que íbamos a tener 4 posesiones seguidas con touchdown llega un inesperado fumble de Damian Harris(otra vez) en la endzone.

El equipo comandado por Davis Mills volvería a salir implacable del descanso, anotando otro touchdown. Pero todo lo construido por Houston se caería en el último cuarto, donde la defensiva de Patriots ajustó las piezas y la ofensiva fue efectiva para finalmente llevarse la victoria.

New England Patriots

Lo bueno:

Línea ofensiva: Había muchísimas dudas en esta posición. 4 de los 5 linieros titulares fueron baja el Domingo. Los de Massachusetts tuvieron que encarar el partido con 3 centers, uno proveniente del Practise Squad(James Ferentz), y un tackle que no había tenido ni un snap ofensivo en la temporada(Yodny Cajuste). Pero pese a las dudas presentadas en el inicio dieron la talla, un poco ayudados por el pobre pass rush de Houston, la línea ofensiva solo permitió un sack durante todo el partido y se vio muy sólida en general.

Matthew Judon: Impecable partido del ex-Baltimore. Destacando por sobre todo dos sacks seguidos en 3 jugadas en redzone. Que enfriaron completamente al ataque rival e impidieron un touchdown que, muy probablemente, hubiera sido definitorio. Pero más allá de jugadas en específico, Judon fue el líder anímico de la defensa, el hombre que le dio una inyección de energía al equipo cuando parecían vencidos. Esos intangibles valen oro, y es la principal razón por la que New England sigue en pie.

Encontrar caminos hacía la victoria: Sabemos que los Patriots tuvieron una primera parte paupérrima, que estuvieron perdiendo durante casi todo el partido contra uno de los peores equipos de la NFL y nada va a cambiar ese hecho. Pero hoy tuvieron algo que los equipos ganadores tienen y ellos no habían tenido hasta ahora: sacar victorias donde no las hay. Hacerse ellos mismos los caminos para ganar donde parece que no hay nada.

Créditos: Troy Taormina-USA TODAY Sports

Lo malo:

La defensa secundaria: para hacerlo sencillo, la defensa secundaria fue un papelón en su totalidad. Devin McCourty ha tenido probablemente su peor partido en más de 10 años siendo un Patriot. Permitiendo un touchdown que no es admisible ni para un safety División III de NCAA, y dejando mucho que desear en cobertura.

 A pesar de prácticamente anular a Brandin Cooks, JC Jackson no se vio para nada como un Cornerback 1, sufriendo de sobremanera contra cualquier receptor que no llevara el número 13. Pero el pináculo de lo ridículo fue Joejuan Williams, que parecía un vendedor de seguros disfrazado de jugador NFL. Responsable directo de un touchdown en el que se deja engañar por una trick play y deja a su receptor completamente solo y siendo objetivo constante de la ofensiva rival. El bueno de Joejuan forma parte de un roster NFL por el simple hecho de que su único competidor en training camp, Michael Jackson Sr., sea, muy probablemente, el peor esquinero que me haya tocado presenciar en la mejor liga del mundo.

Ni siquiera podemos salvar a Kyle Dugger. Que si bien tuvo un muy buen juego contra la carrera, permitió bastantes recepciones de los tight ends, incluído un touchdown.

Running Backs: a pesar de haber tenido una producción decente(126 yardas) New England tiene serios problemas en esta posición. Todos y cada uno de los running backs sanos a día de hoy han cometido, cuanto menos, un error grave. Errores que Belichick suele penalizar con partidos fuera, pero dada la poca profundidad por culpa de las lesiones, el veterano head coach no tiene esa posibilidad. La situación se agrava aún más con la lesión del running back 1, Damien Harris, que lo obligó a salir del campo.

Play Calling en ofensiva: algo que se le viene cuestionando a Josh McDaniels desde la semana 1. Por ser ultra conservador incluso estando por debajo por dos dígitos en el marcador. Pero hay situaciones en la que roza lo ridículo, como cuándo New England estaba abajo por 10 puntos con 2 minutos por jugar en el tercer cuarto, ya en zona roja. Mac Jones venía de completar un pase de 20 yardas con Nelson Agholor. ¿Qué jugada se ejecuta? 3 screens seguidas. Que dejaron un saldo final de tan solo 2 yardas ganadas y una oportunidad de oro para acercarse en el marcador desperdiciada, que terminó tan solo en gol de campo.

Foto: Jim Davis/The Boston Globe

Houston Texans

Lo bueno:

Davis Mills: poco y nada se esperaba del rookie que había lanzado la friolera cifra de 4 intercepciones en el partido anterior ante Buffalo. Pero dejó una actuación excepcional, que ni el fan de Houston más optimista se habría esperado. Más adelante detallaremos sus números y alguna particularidad porque da para largo.

Eficacia en cuarta oportunidad: estuvieron impecables en este apartado. 4/4 y daba la sensación que iban a convertir en cada oportunidad que tuvieran.

Lo malo:

Special Teams: actuación penosa de los equipos especiales, sobre todo de los pateadores, que dieron la impresión de un equipo muy mal coacheado. El más desastroso de todos fue el kicker Ka’imi Fairbairn que malogró dos puntos extra, un gol de campo y mandó una patada de despeje fuera de banda, permitiendo a New England arrancar el drive desde la yarda 40. Si bien nombramos al kicker como el más desastroso por volumen, el punter no se queda atrás para nada. Con un solo punt en todo el partido que terminó siendo bloqueado, ¡por su propio compañero!

Serios problemas para cerrar el partido: estos salieron a la luz en el último drive de New England, cuando se les escaparon de las manos varios lanzamientos de Mac Jones que debieron ser interceptados. Pero el error más grave de todos fue un “roughing the passer” en tercera y 17 que no iba para ningún lado, terminó dándole una vida más a los seis veces campeones que no perdonaron.

Créditos: Justin Rex

MVP: Davis Mills.

No soy partidario de entregar este premio a un jugador del equipo perdedor. Pero esta vez permítanme hacer una excepción. El bueno de Davis completó 21 pases de 29 intentados para 312 yardas, 3 touchdowns sin intercepciones y un rating de 141.7. En lo que fue, muy probablemente, la mejor actuación de un quarterback rookie en lo que va del año. Pero lo que más impresiona es que esta actuación fue ante Bill Belichick, que posee un récord de 22-6 en contra de mariscales novatos. Y no pierde frente a un quarterback rookie no-primera ronda desde 2012, ante un tal Russell Wilson. Mills se quedó tan solo a un buen pateador de ser el siguiente.

Jugada del partido: fumble forzado de Terrance Mitchell a Harris en la goaline

https://twitter.com/NFL/status/1447258191528558594
Los Patriots esquivan un balazo en Houston.

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