NFL

Rumbo al 2021: New Orleans Saints

NOTA ESCRITA POR SAINTS ARGENTINA (Twitter: @SaintsArgentina)

Lo que pudo haber sido

“Underachieving”. Palabra de la lengua inglesa para referirse a ocasiones en las cuales se performa por debajo de las expectativas o el rendimiento potencial. Esa palabra describe perfectamente los últimos cuatro años de los New Orleans Saints.

Primero, en 2017, un equipo repleto de jóvenes producto de una de las mejores camadas del Draft en la historia de la NFL (Marshon Lattimore, Marcus Williams, Ryan Ramczyk, Trey Hendrickson, Alex Anzalone y la estrella, Alvin Kamara) potenció al roster ya liderado por Payton y Brees y lo llevó a la postemporada por primera vez desde 2013. Allí terminó el sueño luego de una de las jugadas más improbables de la historia de la NFL: el “Minneapolis Miracle”.

Luego el 2018. Los Saints se perfilaban claramente como el mejor equipo en la NFL, y lo demostraron logrando el seed nro. 1 en la NFC cuando aún faltaba la semana 17 de la temporada regular. Brees hubiese sido el MVP de la temporada si Mahomes no hubiese roto la liga en su primera temporada como starter. Todo apuntaba a que veríamos por fin un Brees vs Brady en el juego de campeonato. Pero otra vez lo insólito: quizás el peor fallo arbitral en la historia de la NFL, y una intercepción con polémica en el overtime catapultaron a los Rams al Super Bowl.

Llegaba 2019, los Saints seguían con el mejor roster en la NFL y eran quizás el mayor candidato en la Conferencia Nacional. Pero el “father time”, invencible siempre, empezó a llegar para la leyenda del equipo, Drew Brees. Primero, una lesión en la mano en la semana 2 lo marginó por 5 partidos, donde la defensa se transformó en una combinación de la de los Bears de los 80, los Ravens de Ray Lewis y la “Legion of Boom”, y rescató un record de 5-0 a pesar de tener a Bridgewater como QB titular.

Volvió Brees pero empezó a notarse mucho más un problema que se veía hace un tiempo: Drew ya no tenía el brazo para lanzar profundo constantemente. Aun así, el equipo logró un record de 13-3, que en cualquier año normal bastaría para al menos lograr un “bye” en la Wild-Card. Pero como si el destino no se cansase de castigar a la franquicia del sur de los Estados Unidos, otro hecho insólito ocurría: a pesar de ese record formidable, se lograba el 3er seed y con eso otra cita con los Vikings. Allí, la muy buena defensa Vikinga desnudó las dificultades del equipo de Payton para estirar el campo mediante un juego vertical y derrotó sorpresivamente a los Saints a pesar de que Taysom Hill jugó un 4to cuarto siendo una combinación entre Bo Jackson y Adrian Peterson.

Por tercer año consecutivo, decepción en Playoffs. Al finalizar la temporada, todo apuntaba a que era todo para Brees. Incluso hay reportes de que hasta el Pro Bowl, su decisión era el retiro. Sin embargo, el veterano de más de 40 años decidió volver para un último rodeo.

Quizás con el roster más completo en la historia del equipo luego de las llegadas de Janoris Jenkins y Emmanuel Sanders. Pero el problema del brazo se agravó aún más y otra lesión lo marginó: esta vez 4 partidos, y contra todo pronóstico, Taysom Hill rescató un record de 3-1 para asegurar la división. Pero claramente la mala suerte le iba a jugar otra mala pasada al equipo. A pesar de un gran record de 12-4 que le daba el 2do sembrado en la NFC, debían jugar Wild-Card round debido al cambio de formato de Playoffs que entraba en vigencia durante dicha temporada. Como para darle un poco de descanso luego de tantas desgracias, el destino le dio un duelo bastante accesible en primera ronda.

Luego de despechar a los Bears, venía el juego de Playoffs que uno siempre esperó en un Super Bowl y nunca imaginó en una Ronda Divisional de la NFC: Brees vs Brady. A pesar de un nivel muy malo de Drew, la defensa se aprovechaba de un nivel pobre de Brady y los Santos tenían una ventaja de 7 puntos al tercer cuarto y la pelota para escaparse a una diferencia que podía ser definitiva. Sin embargo, el fantasma de los Playoffs pasados volvió a aparecer y esta vez fue Jared Cook el culpable. Con un infantil fumble, freno el envión de la ofensiva local, y de casi ponerse 14 puntos arriba, se pasó a darle una gran posición de campo a Tampa Bay.

Lo que siguió fue más de lo mismo: Brady y compañía se aprovecharon de los campos cortos que les daba su defensa, Brees seguía con su partido horrendo sumando INT, y Jared Cook continuaba regalando turnovers a la defensa rival. A pesar de haber masacrado a Tampa Bay en los dos encuentros de temporada regular, estos se robaban el partido en el Superdome y la esperanza del segundo Lombardi para la ciudad y para Brees.

Brees y Brady compartieron un emotivo momento tras el encuentro de Playoffs.
(Foto: David Grunfeld, NOLA.com)

El futuro de la franquicia

El equipo afrontará la temporada 2021, y por primera vez desde 2006, sin un QB definido. Brees en un 99% se retirará en las próximas semanas, Taysom Hill ha demostrado que no da la talla para ser un QB titular en la NFL, y Winston en un agente libre. Sean Payton ha demostrado en varias ocasiones su admiración por el progreso de Jameis en el 2020 y se espera que, de no haber imprevisto, sea el apuntado por el equipo para llevar las riendas del ataque. Si bien también tiene otros interesados (Bears y Colts), el mayor escollo para renovarle está dentro de las oficinas de la institución de New Orleans: el salary cap.

Después de años de “patear la lata” para adelante en post de armar grandes rosters, por fin llegó la cuenta. Sumado a las consecuencias de la pandemia que hicieron que caigan las proyecciones del tope salarial, los Saints cerraban la temporada aproximadamente 100 millones de USD por encima del gasto límite. A principios de marzo, las estimaciones sitúan al equipo aproximadamente entre 55 y 65 millones por encima del tope luego de las restructuraciónes de los contratos de Brees y Onyemata, y los cortes del OG Nick Easton y él TE Josh Hill.

A continuación, repasaremos distintos puntos relacionados:

Agentes Libres propios

La lista de agentes libres del equipo es numerosa y presenta algunos nombres de peso. Dentro de estos se pueden destacar el DE Trey Hendrickson, quien fue uno de lo mejores Pass-rushers de la liga en 2020, el ya mencionado QB Jameis Winston, el LB titular Alex Anzalone, el TE Jared Cook y el DT Sheldon Rankins.

Debido al problema salarial del equipo, es muy probable que esta lista se siga ampliando debido a cortes. A su vez, es probable que muchos no puedan regresar en 2021 debido a la falta de dinero para firmarlos.

Eliminando un interrogante en esta área, los Saints utilizaron la Franchise Tag en el FS Marcus Williams por un valor de 10,612 millones.

Marcus Williams intercepta a Brady en semana 1.
(Foto: Butch Dill, Associated Press)

Salary Cap

Como se mencionó previamente, el equipo se sitúa entre 55 y 65 millones de USD sobre el tope. Este problema debe ser resuelto antes del comienzo del nuevo año de la liga, a mediados de marzo. Para reducir la carga salarial el equipo deberá desprenderse de nombres pesados y tener mucha habilidad para renegociar y extender contratos vigentes, de forma que el cargo salarial se pase a temporadas futuras. Por suerte el GM Mickey Loomis y el experto en esta materia, Khai Harley, tienen experiencia de sobra en esto y no deberían tener problemas para llegar al objetivo.

A continuación, repasaremos posibles movimientos a realizar, sin romper la calidad del roster y reteniendo jugadores importantes. Obviamente, bajas de peso va a haber, pero a pesar de que el número asusta, hay formas relativamente simples de pasar el problema sin sobresaltos.

  • Cortes

El primero en ser cortado fue el LB Kwon Alexander, quien llegó a cambio de una 5ta ronda de draft durante la última temporada. Actualmente se encuentra recuperándose de una rotura de tendón de Aquiles y su despido le ahorró a la franquicia la suma de 13 millones.

Otro jugador que posiblemente sea cortado es el DL Malcom Brown. Si bien tuvo un muy buen rendimiento durante 2020, es un jugador de rol bastante reemplazable y salva 5 millones para el equipo. Aún no ha sido cortado, pero diversas fuentes informan que se está buscando un postor para un trade.

La primera decisión difícil: los Saints cortaron al CB titular Janoris Jenkins. De muy buen nivel en 2020, el veterano de varias temporadas le ahorró al equipo 7 millones al ser cortado. La falta de un reemplazo potable en el roster hace de esta una situación complicada, pero lo más probable es que el equipo busque su reemplazo en un novato o en la agencia libre.

La segunda decisión difícil fue en torno a Emmanuel Sanders. Tras solo una temporada, era gran candidato para dejar New Orleans. Si bien tuvo un buen rendimiento durante el año, cortarlo significó ahorrar 4 millones. Es un monto considerable y su producción puede ser reemplazada tranquilamente por un jugador más barato.

Después de una década como uno de los mejores punters en la NFL, Thomas Morstead empezó a mostrar signos de declive en 2020. Tuvo una temporada mala y a su vez es uno de los especialistas mejores pagos en la liga. Por otro lado, a principios de temporada Payton “guardó” un rookie punter en el IR. Probablemente veamos una nueva era en los despejes de los Saints. Con este movimiento, se ahorran 2,5 millones, un número importante para un special teamer.

A esto mencionado se le suma el ya realizado corte del G Nick Easton, y el retiro de Drew Brees.

Luego de estos movimientos, el equipo quedaría aproximadamente 40 millones sobre el cap.

Emmanuel Sanders logra una atrapada ante Green Bay.
(Foto: Derick E. Hingle-USA TODAY)
  • Reestructuraciones

Acá es donde el “front office” tendrá que ponerse aún más creativo. El objetivo es patear los gastos a futuro para bajar el gasto en 2021. Por un lado, la franquicia podría ahorrar alrededor de 8 millones restructurando al veterano DE Cam Jordan. Otro candidato es el WR Michael Thomas, que viene de una temporada plagada de problemas fuera del campo y lesiones, pero se espera que siga en el equipo. Aquí se cortaría alrededor de 8 millones también. Por último, el número puede bajar en casi 12 millones restructurando a los OL Andrus Peat y Terron Armstead. De esta forma, el equipo pasaría a estar solo 12 millones por encima del tope.

Obviamente estos movimientos comprometerían el futuro del equipo, pero son necesarios para poder lograr el requisito del salary cap y de todas formas se espera que este siga creciendo post-pandemia.

  • Extensiones de contrato

Los dos máximos candidatos para esto son dos estandartes que jugarán la próxima temporada bajo la “opción de 5to año”. Estos son el RT Ryan Ramczyk y el CB Marshon Lattimore. Extendiéndolos antes del comienzo de la temporada se puede diferir su “cap hit” para años posteriores y alivianar la carga. Actualmente entre ambos le cuestan al equipo más de 21 millones para el 2021

  • Renovaciones

Con todos estos movimientos el equipo pasaría a estar con sus gastos debajo del tope, y tendría margen para firmar algunos jugadores y su clase del Draft.

La prioridad debería ser renovar, al menos por un año, a Winston para que ocupe el puesto de QB en este 2021. Si bien esta la duda sobre cuánto dinero pedirá, y si otros equipos están dispuestos a ofertar por él, en mi opinión la franquicia deberá ofrecerle un nuevo contrato a corto plazo. El monto del mismo podrá variar entorno a la duración, pero as condiciones no deberán superar los $4M del cap hit.

En caso de que no se pueda retener a ambos, sin duda fue la decisión correcta retener el FS Marcus Williams por sobre el DE Trey Hendrickson. Esto se debe a que el primero probablemente cueste menos que el segundo, y además es un gran jugador en la cobertura, con el plus de generar numerosas intercepciones. Por otro lado, Trey Hendrickson ha tenido un 2020 excelente, pero queda la duda sobre si fue un “one season wonder” y probablemente otro equipo le ofrezca una suma de dinero que los Saints no podrán igualar.

Alex Anzalone no ha tenido un buen nivel, pero podría renovar debido a la falta de LB en el equipo, siempre y cuando sea por poco dinero.  Otros nombres de menor nivel que sería óptimos de retener, y debería costar poco, son el ST Justin Hardee, el OG James Hurst y el FB Trey Burton.

Trey Hendrickson fue nombrado First-Team All-Pro esta temporada.
(Foto: Derick E. Hingle)

Agencia libre y Draft 2021

Con sus problemas de tope salarial, es muy probable que los Saints no sean grandes jugadores en la agencia libre y se limiten a adquirir algunos FA que le den profundidad a la plantilla y sean baratos. Debido a esto, es clave realizar buenas selecciones en el Draft del mes de abril. Actualmente el equipo cuenta con las siguientes selecciones:

  • 1st Round: No. 28 overall
  • 2nd Round: No. 60 overall
  • 3rd Round: No. 98 overall, pick compensatorio
  • 3rd Round: No. 106 overall, pick compensatorio
  • 4th Round: No. 126 overall
  • 6th Round: No. 218 overall, pick compensatorio

Como se ve, el equipo cuenta con muy pocas elecciones, pero de rondas altas, por lo que seguramente se apunte a conseguir talentos que contribuyan a corto plazo. Además, hay que sumar la tendencia que tiene el Front Office de hacer “trade up” constantemente, por lo que no sorprendería que el equipo entregue picks de años futuros a cambio de más elecciones durante este año. Algunos puestos donde seguramente el equipo apunte son LB, CB, WR y QB (si Winston no renueva).

Conclusión

El equipo afrontara su temporada más incierta en casi 2 décadas, donde por primera vez las dudas no pasaran por la profundidad y nivel del roster, sino en torno a quien llevará las riendas de la ofensiva. Sea Hill o sea Winston (u otro si hay una sorpresa), será trabajo de Sean Payton sobreponerse a la situación y lograr los Playoffs por quinto año consecutivo.

Imagen de portada: Derick E. Hingle-USA TODAY Sports

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