NFL

Shane Waldron, ¿La resurrección de la ofensiva de los Seahawks?

Dos semanas después de despedir a Brian Schottenheimer, los Seahawks designaron a Waldron como el cuarto Coordinador Ofensivo en la era Carroll.

La salida de Schottenheimer

Tres días después de que los Rams los eliminaran en la ronda de Wildcard, los Seahawks decidieron prescindir de los servicios de Schottenheimer. Sus principales logros durante su mandato fueron tener la ofensiva por tierra #1 de la NFL en 2018 y romper el récord histórico de puntos marcados en una misma temporada en la historia de la franquicia. Sin embargo, Schottenheimer fue duramente criticado durante todo su término por tener una ofensiva muy predecible y por no saber adaptarse.

Este último punto fue incluso remarcado por Pete Carroll, quien afirmó en la conferencia de prensa de cierre de temporada que la ofensiva no había sabido sobreponerse a los ajustes realizados por las defensas rivales en la segunda mitad de la temporada. Lo cierto es que Seattle marcó 20 puntos o menos en 5 de sus últimos 9 partidos de esta temporada. Además, se apunta a Schottenheimer como el principal responsable por las derrotas en la ronda de comodines tanto en 2018 como este 9 de enero. 

La contratación

Antes que nada, es de suma importancia destacar que esta contratación presenta muchas diferencias con las de sus predecesores. Los Seahawks contrataron a Schottenheimer tan solo 5 días después de la deposición de Darrell Bevell y prácticamente no hubo siquiera rumores de otros candidatos. En este caso, Carroll y la Front Office se tomaron más de 2 semanas y tuvieron conversaciones con un gran número de candidatos. El QBs Coach de Buffalo, Ken Dorsey; RBs Coach de Oakland Kirby Wilson y dos Head Coaches recientemente desplazados como Anthony Lynn y Doug Pederson son solo algunos de los principales candidatos considerados. Además, Russell Wilson había manifestado a la prensa lo importante que consideraba que se le permitiera participar de la elección. Según informan diversas fuentes, su deseo fue concedido y el candidato escogido es ciertamente de su gusto personal.

Sean McVay conversa con Waldron durante un partido de los Rams.
(Nick Cammett/Diamond Images via Getty)

El sucesor y las razones de su llegada

A pesar de sus cortos 41 años, Shane Waldron ya es un coach muy experimentado, habiendo trabajado en High School, College y NFL. Su primer trabajo en los rangos profesionales llegó bajo quien tal vez sea la persona ideal para tener en un curriculum, Bill Belichick. Waldron pasó dos años en New England (2008-2009) con los cargos de Offensive Quality Control Coach y luego TEs Coach para luego volver al college. Su regreso a la NFL llegó en 2016, cuando ocupó nuevamente el primer cargo que había tenido en Patriots, pero ahora en Washington.

Y es ahí cuando comienza su relación con Sean McVay, quien era por entonces el Coordinador Ofensivo de los por entonces Redskins. En 2017 McVay asume como Head Coach de los Rams y se llevó consigo a Waldron, otorgándole el cargo de TEs Coach. Desde entonces ha ocupado por los últimos 3 años el cargo de Passing Game Coordinator e incluso el de QBs Coach en 2019.

Shane Waldron durante su tiempo en la Universidad de Massachusetts.
(Daniel Malone | MassLive.com)

Lo bueno

  • Ha tenido éxito.
    Ciertamente se entiende porque los Seahawks querrían traer a un miembro de ese Staff, la ofensiva de los Rams bajo McVay fue una de las más prolíficas y más balanceadas de la NFL. En todos los 4 años de su mandato han sido una de las 10 mejores ofensivas de la liga. A esto se le suman dos campeonatos divisionales y uno de la NFC. Además, los Seahawks los han sufrido de primera mano, recibiendo al menos 28 puntos en 6 de sus 9 enfrentamientos, incluyendo 42 en 2017. No conformes con esto, en 2017 y 2018 fueron una ofensiva top-10 tanto por tierra como por aire. En 2019 y 2020, fueron top-10 por aire y por tierra respectivamente. Otro logro que se le puede adjudicar a Waldron como Passing Game Coordinator es haber llevado al sumamente cuestionado Jared Goff a 2 Pro Bowls.
  • Trae una perspectiva diferente.
    Cada año en que Pete Carroll despidió a su OC (2010-2017-2020), los Seahawks estuvieron por encima del promedio de jugadas de pase en 1er y 2do Down en la NFL, suceso que solo ocurrió en 4 de sus 11 temporadas como HC. Seguramente entonces, muchos seguidores de la franquicia que discrepan con su filosofía conservadora temían que el nuevo OC fuera un obsesionado del juego terrestre. Y esto ciertamente parecía probable tras escuchar a Carroll afirmar en conferencia que quiere correr la pelota más y mejor en 2021 y ver a algunos de sus entrevistados. Sin embargo Carroll no optó por un Lynn, un Smart o mismo un coach ya dentro de Seattle sino por alguien más balanceado.  
  • Es el balance perfecto entre Wilson y Carroll
    Los Rams fueron la ofensiva terrestre #10 de la liga en la temporada. Sin embargo, también son el décimo equipo que pasa con mayor frecuencia en primer y segundo Down en situaciones neutrales del marcador. Es decir, que si bien están más orientados al juego aéreo, son sumamente efectivos por tierra. En los 4 años de Waldron en Rams, rankearon #25 en uso de dropback y #1 en uso de Play Action durante 2020.
    Por último, los Rams utilizan muchísimas jugadas de Bootleg. Esto puede ser sumamente beneficioso para un Russell Wilson que es un mago fuera del pocket y siempre es increíblemente preciso cuando está en movimiento.
  • El conocimiento del rival divisional
    Ya un gran número de coaches ha desbaratado el mito de que al llegar a un nuevo equipo, el nuevo integrante del mismo simplemente entrega el playbook entero de su anterior empleador para darle ventajas a su nuevo equipo. Pero no deja de ser cierto que Waldron lleva 4 temporadas trabajando con los Rams y 5 junto a McVay. Definitivamente sabe lo suficiente de ellos tanto en ofensiva como en defensa como para darle a los Seahawks una muy necesitada ayuda ante un rival divisional que en los últimos años los ha dominado con facilidad.
Russell Wilson mantiene una gran relación personal con Schottenheimer y le escribió una carta abierta para despedirlo.
Getty Images

Lo malo

  • A pesar de tener 15 años de experiencia en Coaching, Waldron nunca tuvo la responsabilidad de ser el playcaller. Por lo tanto, si bien definitivamente no será el primer OC en la historia en asumir un cargo sin esta experiencia, deberá aprender la parte más importante del trabajo sobre la marcha.
  • Tal como a Schottenheimer y los Seahawks se les puede cuestionar no adaptarse con el tiempo, lo mismo se puede decir de los Rams. En los últimos 3 años su producción ofensiva ha ido disminuyendo, promediando 33 puntos por juego en 2018, 24,6 en 2019 y 23,3 en 2020. Esto se puede extrapolar también a la temporada 2020, donde promediaron más de 24 puntos por partido en la primera mitad de la temporada y tan solo 21,5 en la segunda.

¿Qué esperar?

Los Seahawks no olvidaron su identidad ofensiva con la llegada de Schottenheimer, sino que se apegaron a ciertas bases agregándole determinados retoques. Es muy esperable que, en una offseason que seguramente se vea recortada por el Covid, nuevamente no se arriesguen a hacer cambios drásticos y en su lugar simplemente mantengan la misma esencia con ciertas marcas registradas de la ofensiva de McVay como las ya mencionadas jugadas de Bootleg.
Lo cierto es que no sabemos cuanto de la ofensiva de los Rams va a llevar Waldron a Seattle o si va a inventar una nueva, pero creo que vale la pena analizar lo que hacen los Rams e intentar adivinar como esto se podría ver reflejado en Seattle.

En primer lugar, cabe destacar que la gran mayoría de todo lo que hacen los Rams en ofensiva es gracias a la amenaza de la “wide run”. Utilizan muchísimo Play Action, Jet-Sweeps y constantemente intentan dejar a sus receptores abiertos y con espacio para transformar pases cortos en grandes ganancias.
Las ofensivas de los dos equipos son radicalmente diferentes. Mientras que la de Seattle es muy vertical (sobre todo en cuanto se le pide a Wilson y siendo DK Metcalf un WR 100% vertical), la de los Rams es sumamente horizontal. Además, en Los Angeles utilizan muchísima pre-snap motion y los Seahawks prácticamente nada.

Asumiendo que Waldron traiga la ofensiva de McVay, podríamos ver a Lockett en un rol mucho más protagónico, y tal vez mayor influencia de los TEs. El problema con esto último es que Seattle simplemente no tiene un TE que pueda ser un receptor confiable, siendo Dissly la única opción lógica pero ha estado plagado de lesiones últimamente.
Los WRs de los Rams son route-runners muy precisos y nunca tuvieron un jugador del estilo de DK, por lo que habrá que ver como incorpora Waldron a este último a su ofensiva y surge el interrogante de si buscarán un receptor del estilo de Reynolds o Van Jefferson en el próximo Draft.

Por último, el mayor interrogante surge al mirar las líneas ofensivas de ambos equipos. Los Rams usan un esquema de wide zone y sus linieros son completamente distintos a los de Seattle, mucho más pequeños y agiles. Para ilustrar esto podemos ver que de los 6 linieros drafteados en los años en los que Waldron estuvo en los Angeles, el peso promedio es de 312 libras, con el más liviano pesando 298 y el más pesado 321. El destacado novato de Seattle, Damien Lewis, por su parte, pesa 327 libras. Esto podría afectar seriamente no solo el estilo de juego por tierra sino también las mencionadas jugadas de bootleg.

Los interrogantes son muchos y la offseason es muy larga, no tendremos ninguna garantía de absolutamente nada hasta septiembre. Sin embargo, en Seattle los 12s ya se ilusionan con esta nueva contratación.  

Imagen de portada: Rich Graessle/Icon Sportswire via Getty Images

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